lunes, 17 de octubre de 2016

SISTEMA AGRARIO EN EL ESTADO DE VERACRUZ

Propuesta metodológica para el Monitoreo y Evaluación de los Sistemas Producto Agrícolas del estado de Veracruz. 
El seguimiento, monitoreo y evaluación son fases del proceso de planificación que están directamente relacionadas con los objetivos y metas establecidas. 
Si la programación de un proyecto es arbitraria, monitorear no tiene sentido (Cohen, 1996). En este contexto, la formulación (planificación), programación y monitoreo están estrechamente vinculados. 
El objetivo específico del monitoreo es conocer los resultados de la gestión y definir la reprogramación requerida, es decir, definir si las actividades realizadas son las correctas para cumplir el objetivo. De ahí la importancia de que los árboles de problemas y las MIR sean congruentes entre sus objetivos, metas e indicadores y en general de todas las variables plateadas. 
Con esta concepción del monitoreo se realizó la propuesta metodológica que incluye programación y diseño del plan. Se basa en el método de “Marco Lógico”, el cual es un enfoque metodológico para estructurar los principales elementos de un plan, subrayando los lazos lógicos entre los insumos previstos, las actividades planeadas y los resultados esperados. 
El primer “Marco Lógico” se elaboró para la USAID (United States Agency for International Development) a finales de los años 60 y, desde entonces, lo han utilizado muchas de las principales organizaciones donantes, tanto multilaterales como bilaterales. 
El Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE promueve su uso entre los países nórdicos, que han mostrado interés en su uso. En Canadá se utiliza este enfoque no solamente para propiciar el desarrollo, sino también en las inversiones públicas nacionales en general. 
Para diseñar el plan de seguimiento, evaluación y monitoreo se estableció el objetivo de “Mejorar el desempeño de la Estrategia Sistema Producto en el estado de Veracruz”, como medio o camino para fomentar el desarrollo sustentable en el medio rural. 
La metodología que se empleo fue participativa con un marco general de indicadores para el subsector agrícola, a través de consultas directas a los CSP. 
Se propone que cada sistema producto adopte y elabore de manera participativa su Matriz de Indicadores de Resultados (MIR). 
Los pasos para establecer la MIR de los sistemas producto agrícolas fueron: 
1. Buscar las relaciones causales de los problemas, sus posibles soluciones y los actores que interviene en cada caso. 
2. Elaborar el árbol de problemas y objetivos 
3. Elaborar la MIR con indicadores, metas, medios de verificación y plazo específico para su evaluación o medición. 
Estas actividades se realizaron de manera participativa con actores de las principales cadenas agrícolas constituidas en Comités Sistema Producto. 
Además, se contó con la opinión de representantes de instituciones gubernamentales, técnicos especialistas en agricultura e investigadores y planificadores del desarrollo agropecuario en el Estado de Veracruz. 
La información y elementos de juicio necesarios para la construcción del árbol de problemas y posterior estructuración de la MIR, se obtuvieron de los resultados de los capítulos anteriores del presente documento, de estudios y diagnósticos previos del subsector agrícola, de la información estadística oficial disponible sobre el desempeño productivo y comercial de las cadenas agrícolas consideradas y de la Línea Base3 para Evaluación de resultados de los Programas de Coejercicio de la Delegación Estatal de SAGARPA. También se utilizó la información recabada durante la fase de campo del presente trabajo, la cual incluyó entrevistas directas con los actores indicados anteriormente. Con la información obtenida se estableció la situación problemática actual y posteriormente se construyó el árbol de problemas, el árbol de objetivos y la MIR para el subsector agrícola del estado de Veracruz.

lunes, 10 de octubre de 2016

Tabla





GESTIóN TERRITORIAL


1.  Es un manejo ordenado, planificado, sostenible y eficiente de nuestra tierra y territorio.
Es ordenado porque definimos dónde hacer o no hacer determinada actividad en función a su potencial y vocación. 
Es planificado porque pensamos antes de actuar, o sea, vemos lo que puede pasar en el futuro si actuamos de determinada manera.
Es sostenible, porque no solo pensamos en los actuales habitantes, sino en nuestras futuras generaciones y en cómo van a recibir ellos después la tierra y el territorio que actualmente ocupamos y usamos.
Es eficiente porque priorizamos la mejora de la productividad o sea producir más y mejor en una menor superficie.
Es integral porque contempla todos los elementos que permiten una buena gestión, es decir: 
el mantenimiento del medio ambiente  
la mejora de nuestra economía
la consolidación de nuestra organización
el fortalecimiento de nuestras comunidades, familias y personas
nuestra mayor proyección a nivel regional, departamental y nacional.

2. La gestión territorial supone un proceso de ampliación del control, manejo y poder de decisión del uso de los recursos que existen en un determinado espacio por parte de sus actores. Por ello, no basta delimitar administrativa o geográficamente un territorio, sino que también es necesario tomar en cuenta la capacidad de influir y controlar los medios, instrumentos y recursos para la toma de decisiones estratégicas sobre el uso de los recursos del espacio territorial, lo cual también implica la posibilidad de enfrentar conflictos por las distintas visiones e intereses sobre el uso de los recursos en el territorio.


3.Se entiende por Gestión Territorial al conjunto de procesos que se deben implementar en el Municipio para hacer realidad la construcción del modelo territorial de desarrollo planteado en el E.O.T, mediante la integración de recursos humanos, financieros, organizacionales, políticos y naturales, buscando satisfacer las necesidades individuales y colectivas de los diferentes sectores de la población del Municipio.


Gestión Territorial es la capacidad de decidir y ejecutar el proceso por el que las organizaciones dueñas de un territorio lo gestionan de forma participativa y en consenso entre las diversas comunidades, ejecutando sus decisiones con el fin de mejorar su nivel y calidad de vida de acuerdo a sus valores culturales.